martes, 24 de febrero de 2009

Fin del mundo

Muertos. Vestidos ancianos. Arte. Música fúnebre. Sexo. Babuinos metafísicos.

Tanques de guerra. Premios. Dinero. Cumbia cubana para el Ché. Rap. Evolución hacia la estupidez.

El mundo colapsa sobre sí mismo. Mundo fénix que renace sobre sus cenizas mientras cada uno en silencio busca una respuesta a la pregunta del coloso: ¿Cuando acabará?

"Hasta que termine" respondí temblorosa en mi mente.

El fin del mundo vendrá antes que la medicina para curarlo. Quizá el apocalipsis tenga una dualidad de función: cura y enfermedad.

Tengo que ser sincera y decir que este fin inminente me da mucha paz. Algún día nada de esto seguira siendo importante. Ni los Oscar, ni los Cannes, ni El Salvador, ni la soltería, el dinero o el arte. Creo que a la música la voy a extrañar.

Si se trata de ser honestos, quiero seguir la marcha.
¿A alguien se la ha ocurrido ponerse a pensar qué será que todo el mundo avecina el fin del mundo?
Los ambientalistas con sus documentales, los mayas con sus astros, la religión con la profecía de la falsa paz en Israel y el monstruo de 7 cabezas (léase G7), Nostradamus con lo del Papa Nazi, perdón, Papa Negro (que no te tome por sorpresa, Papa Negro no se refería al color, era metafórico).

No quiero ser fatalista y causar  pánico sino alentarles a hacer de su vida algo que de verdad valga: arrodillarse (que también puede ser metafórico) y hablar con Dios.
Dale, solo Dios te está viendo.

viernes, 20 de febrero de 2009

EXIT

Froto mis rodillas, las flexiono y me levanto tras un "bueeeeno" firme y sonante.
Es hora de despedirse.

Fito Paez, James Blunt y un divertido ska cubano hacen el soundtrack de despedida, con un poco de rabia, un poco de humor y mucha paz de por medio.

Te besé tres veces: una en la frente, otra en la mejilla y una última en la boca. Esa última vez, me ha hecho esconderme en un silencio. 

No todo lo que escucho de vos me hace quedarme y no todas las veces que me mirás me enamoro. Ha sido una última coartada de tu parte y la última vez que me lastima.

No puedo pedirte perdón. Simplemente me he dedicado a vivir mi vida y sin querer he lastimado la tuya. No voy a tomar la responsabilidad por tu corazón roto cuando jamás te jure que lo quería proteger, al menos no hasta que ya era tarde.

Siempre vas a ser vos y siempre voy a ser yo, pero te beso y me marcho porque ya encontré la salida.

lunes, 16 de febrero de 2009

la Loca

"Hace un año" recordó inundada de nostalgia aquella Loca solitaria...

Hace un año que me he sentado  a escuchar la misma canción y aprenderme la letra, como si nada,  como si mi vida no estuviera a punto de cambiar en cualquier momento. 

La Loca estaba demasiado tranquila porque de alguna manera,  ya había ocurrido. No podía tocar ni oler el cambio todavía... "en unas horas más" se decía a si misma en medio del estribillo.

Cuánta ilusión escondida en una cajita llena de canciones, seguía el coro y ella ansiosa porque esa parte si se la sabía.

Es un año ya, de estar sentada  sobre una cama demasiado alta con los pies al aire. Un año de cantar la misma canción a corazón abierto.

Es un año... la nostalgia y la alegría entraron las dos por la puerta y la Loca, sólo sabía cantar.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Persistir

Sigo creyendo en lo hermoso de envejecer
y en el inevitable dolor de crecer y hacerse grande.

Sigo escuchando una buena trova con el respeto
que escucharía hablar a Benedetti o a 
Bryce Echenique, a pesar de los pesares.

Todavía me apetecen las cosas de antes
que ya jamás encontrarán lugar en esta vida
pero me tiembla el corazón al recordarme.

Todavía cierro los ojos y pido al Cielo
por lo posible de lo imposible, 
me resuelva los dilemas para siempre.

Aún escribo cuando todo pasa. Aún escribo.

lunes, 9 de febrero de 2009

Robándome las ideas

No me gusto la entrada del facebook, algo superflua para lo que estoy acostumbrada a postear aquí. Pruebo la técnica de un amigo, para darle un toquecito surreal a la rutina. Nació un versito:


soy vulnerable a tu lado mas amable

si no te hablo será porque no quiero.

Miro las estrellas, miro el universo

quiero dejar salir mi voz y que diga lo que tenga que decir


Mañana va a ser otro día, hoy mejor vayamonos al cine.


miércoles, 4 de febrero de 2009

La tiranía del Facebook

Hace casi una semana decidí ayunar pero no de comida que eso es más fácil. Este es un ayuno virtual: 1 semana entera sin Facebook.

Se me hizo difícil y no lo conseguí completamente. Facebook inunda mi cuenta de correo con mails que me tagearon en una foto, que comentaron en otra, que alguien escribió en mi muro, que hay cientos de solteros esperando por mi. Todos, incentivos (los solteros sólo a veces).

Mañana se cumple la semana y vi todos los correos que me mandó el tirano. Todos.
Acepté a un amigo y entré dos veces más para asegurarme de la fecha de cumpleaños de una amiga que resultó siendo una estúpida excusa porque ni siquiera la llamé para felicitarla.

Me rehúso a seguir viviendo a través del Facebook aunque me sirva de conexión con el mundo. Siempre digo que me gusta usarlo porque mantengo contacto con mis amigos que viven fuera, que no son pocos. Otra mentira. Sí, si son muchos los amigos fuera pero quienes más postean son los amigos de cerca. Me entero de todos los detalles de todo el mundo y no, no le voy a quitar el mérito de la información de primera mano y que en realidad si me acerca a mucha gente pero es momento de parar la obsesión.

Me propuse no entrar en una semana y tuve que hacer mucho esfuerzo que resultó siendo patético porque de todas maneras no conseguí ayunar totalmente.

Es un tremendo tirano. Si pueden, nunca abran una cuenta, el efecto que tiene es irreversible.

martes, 3 de febrero de 2009

Lírica de un día nublado

Recordarás otras estrellas, otros cielos
Hasta otras noches mas gratas recordaras
Y entre el constante ir y venir de los recuerdos
Te va empujando la marea por donde vas
¿a dónde irás para escaparte de ti misma
Qué blanca arena sanará tu corazón?
Yo sólo sé de oscuridades de lloviznas
Luego después de todo, siempre brilla el sol

Llovizna, Fernando Delgadillo

jueves, 29 de enero de 2009

El elefante

Ignoro el elefante que amenaza mi cordura.


Me cuesta decidirme si he invitado a la tristeza o se ha dejado venir intrusa. Parece intrusa pero no lo sé.

La nostalgia y la melancolía se asoman y me besan. Me besan hasta dejarme los huesos fríos y dolientes. Me abrazan hasta que grito que no puedo soportarlo más. Y no sé si le he invitado a venir por lo que no sé si debo echarle.


Un elefante grande y apestoso amenaza mi cordura.


Me cuesta no enfrascarme en los fantasmas y prejuicios. Luchar contra los recuerdos mas horribles que siguen guardados aquí. No sé cómo más decirlo, no sé cómo más luchar contra eso, no sé si ganarle la batalla significa no pelear.


Un elefante grande y apestoso amenaza mi frágil cordura.


Es horrible que estés muerto. Lo más horrible es que siempre me acuerdo.


Un elefante grande, apestoso y testarudo amenaza mi frágil e irracional cordura.