Se me hizo difícil y no lo conseguí completamente. Facebook inunda mi cuenta de correo con mails que me tagearon en una foto, que comentaron en otra, que alguien escribió en mi muro, que hay cientos de solteros esperando por mi. Todos, incentivos (los solteros sólo a veces).
Mañana se cumple la semana y vi todos los correos que me mandó el tirano. Todos.
Acepté a un amigo y entré dos veces más para asegurarme de la fecha de cumpleaños de una amiga que resultó siendo una estúpida excusa porque ni siquiera la llamé para felicitarla.
Me rehúso a seguir viviendo a través del Facebook aunque me sirva de conexión con el mundo. Siempre digo que me gusta usarlo porque mantengo contacto con mis amigos que viven fuera, que no son pocos. Otra mentira. Sí, si son muchos los amigos fuera pero quienes más postean son los amigos de cerca. Me entero de todos los detalles de todo el mundo y no, no le voy a quitar el mérito de la información de primera mano y que en realidad si me acerca a mucha gente pero es momento de parar la obsesión.
Me propuse no entrar en una semana y tuve que hacer mucho esfuerzo que resultó siendo patético porque de todas maneras no conseguí ayunar totalmente.
Es un tremendo tirano. Si pueden, nunca abran una cuenta, el efecto que tiene es irreversible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario