viernes, 17 de agosto de 2007

El Roble

Tengo los ojos llenos de lágrimas cobardes que se rehusan a salir. Mi cuerpo entero, soberbio, ante esta presencia que encandece tanta cobardía.

Un sexto sentido, prematuro y recién adquirido, me sube al pedestal y me convence que todo lo que hay por hacer ya es mío, superado. Seré tan buena que no me asusta hacerlo mal.

Aún asi siento miedo de dar el primer paso. Soltarme, dejar caer este trinchante que vengo cargando en la espalda hace semanas. Pedir ayuda a quienes realmente quiero pedir. Soltar mas abrazos y dotar un poco mas de desapego a la vergüenza de mis lágrimas.

Jámas ha sido cuestión de sufrimiento ni dolor. Es verse tan diminuto frente a la vastedad del mar y sentirse tan poderoso frente a su fuerza incontenible.

El mundo es mío miamor y yo quiero enseñartelo todo.