Una frase de una canción y ya estas parado frente a mí sonriendo. Se me rebalsa la nostalgia, un sentimiento extraño se apodera de mí.
Froto mis ojos confundidos, cambiaste de forma, cambiaste de ser. Sigo creyendo en el amor, en Dios, en las cosas buenas, se me hace imposible extrañarte así.
Tu pelo, tu sonrisa, tu forma de ser se transforma frente a mi, ahora sos otro. Otro que dejé escapar, otro que nunca fue, dejando como huellas imborrables un espantoso “eso que pudo ser”.
Desvanecés nuevamente, empiezo a engañarme. Tus hombros mas anchos, mas morenos, tu sonrisa, tu soez manera de querer. Dos palabras, tu escape irremediable me atormenta. Me detengo. Un sorbo de café para dejar de ser auténticos y aparentar que esta historia no sucedió, aunque continúe galopando.
Vuela mi imaginación mientras todos esos rastros se vuelven invisibles. Una sonrisa que no conozco pero comprendo perfectamente, la calidez de coincidir: utopía que convierte todo ese pasado en su caricatura de mal gusto.
Un día, sentada frente al mar de mi vida me decido, a ser siempre feliz, sin ti o contigo.
jueves, 27 de noviembre de 2008
lunes, 24 de noviembre de 2008
lunes, 17 de noviembre de 2008
Coloquio sentimiento
Hay días como éstos en que el odio tiene deseos propios, mientras que gasto energías tratando de hacerlos callar.
El abandono tiene cola y al salir, la deja siempre de este lado de la puerta. Es de abrirla y echarlo, que se vaya también. Testaruda a veces vuelvo la vista. Necia, quiero recordar.
Ya sé, me lo he dicho muchas veces, el pasado no se arregla con nada y verlo y revivirlo es gastarme las energías que también están en recesión. Hago un esfuerzo por no verte y no acordarme para que esa cola llena de deseos de odio se quede fuera y bien lejos de mí.
En mi corazón siempre habrá huella tuya y eso lo sabés muy bien. Estoy segura que no sabés de los esfuerzos que hago para que el odio se esfume, pero algunos días no lo hago muy bien.
El abandono tiene cola y al salir, la deja siempre de este lado de la puerta. Es de abrirla y echarlo, que se vaya también. Testaruda a veces vuelvo la vista. Necia, quiero recordar.
Ya sé, me lo he dicho muchas veces, el pasado no se arregla con nada y verlo y revivirlo es gastarme las energías que también están en recesión. Hago un esfuerzo por no verte y no acordarme para que esa cola llena de deseos de odio se quede fuera y bien lejos de mí.
En mi corazón siempre habrá huella tuya y eso lo sabés muy bien. Estoy segura que no sabés de los esfuerzos que hago para que el odio se esfume, pero algunos días no lo hago muy bien.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Descalabro
Pasa el tiempo y voy dándote por perdido.
Debe ser tu ausencia, que flaquea.
Debe ser mi paciencia, que exaspera.
Pasa el tiempo y te me vas olvidando.
Nunca fuimos uno, siempre lo quisimos.
¿Qué tanto esperamos?
Pasa el tiempo y yo también me he alejado
Diría que derrocada me has dejado
Una mentira sería y escribir un cuento desde China
En donde lo que quisiéramos podría ser, sin tanto enredo.
Pasa el tiempo y vos y yo nos vamos destiñendo
Pasan los años y esta historia tan dramática
Que siempre fué y nunca es, se va esfumando.
Al final, me pregunto lo de siempre
¿Te perdí,
me perdiste vos a mi
o es que el tiempo nunca estuvo de nuestro lado?
Debe ser tu ausencia, que flaquea.
Debe ser mi paciencia, que exaspera.
Pasa el tiempo y te me vas olvidando.
Nunca fuimos uno, siempre lo quisimos.
¿Qué tanto esperamos?
Pasa el tiempo y yo también me he alejado
Diría que derrocada me has dejado
Una mentira sería y escribir un cuento desde China
En donde lo que quisiéramos podría ser, sin tanto enredo.
Pasa el tiempo y vos y yo nos vamos destiñendo
Pasan los años y esta historia tan dramática
Que siempre fué y nunca es, se va esfumando.
Al final, me pregunto lo de siempre
¿Te perdí,
me perdiste vos a mi
o es que el tiempo nunca estuvo de nuestro lado?
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