Hay días como éstos en que el odio tiene deseos propios, mientras que gasto energías tratando de hacerlos callar.
El abandono tiene cola y al salir, la deja siempre de este lado de la puerta. Es de abrirla y echarlo, que se vaya también. Testaruda a veces vuelvo la vista. Necia, quiero recordar.
Ya sé, me lo he dicho muchas veces, el pasado no se arregla con nada y verlo y revivirlo es gastarme las energías que también están en recesión. Hago un esfuerzo por no verte y no acordarme para que esa cola llena de deseos de odio se quede fuera y bien lejos de mí.
En mi corazón siempre habrá huella tuya y eso lo sabés muy bien. Estoy segura que no sabés de los esfuerzos que hago para que el odio se esfume, pero algunos días no lo hago muy bien.
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