lunes, 21 de mayo de 2007

Si tuviera un ícono lo pondría aquí

Carcajada. Tengo el título antes que la entrada. Ridículas. Así resultan mis decisiones ultimamente. Oportuno. El viento huracanado lo movió todo para bien.

Carcajada ridícula y oportuna. Me hacía falta sentirme así. Falta entender que no necesito el control sobre todo y que por fin puedo decir qué es lo que quiero.

Finalmente tras muy poca reflexión he decidido cambiarle el rumbo a los pasos o cambiarle pasos al rumbo; lo mismo da. Entender que es lo que quiero mientras que mi rutina es absolutamente diferente a esa meta que tanto necesito alcanzar.

Carcajada ridícula e inoportuna. Tenía que venir siempre algún capricho insatisfecho para mezclarse entre tanta risa. Debía ser así para entender esta lección.

No quiero un policía, no quiero otro papá, no quiero un super héroe, no quiero un príncipe azul; solamente quiero compartir mi vida (en algún momento cuando se le plazca al camino encontrarse con otro, no tan fuera de tiempo como este presente).

Recomendación de soundtrack para esta entrada: Contigo, Joaquín Sabina.

lunes, 14 de mayo de 2007

El Cuento Gris




En un desierto de gris apareció como si nada el amarillo de tu alma. Vino sin decir una palabra, sin atreverse a romper los esquemas, o tomar con las manos sus propias alas y lanzarse con un grito desesperado a darme el mensaje que traía consigo.

Desafiante, sostuvo la respiración, contuvo el intento de escapatoria y me vio a los ojos con sus ojos invisibles.

Yo le vi de vuelta. No tenía qué decirle más que solamente sonreir. Canté un poco a su lado y tuve miedo de perderle. De perder esa sonrisa invisible que no me ve, que no sabe quién soy pero que trae una carta para mi que jamás ha sido escrita.

Después de todo, tanto gris resulta inefectivo. Tanto gris me roba la paz mientras que allí estas, con tu amarillo y negro, revoloteando un segundo. Luego, te vas sin haberme conocido.

viernes, 11 de mayo de 2007

Luces en un cielo de mentira

Me dejé llevar por un espejismo fantasmagórico a más no poder. Oasis en medio del desierto con cocos y bañistas y palmeras. “Era como si el destino quisiera jugarme una broma macabra”.

Rebalsada de improperios me dirijo hacia la puerta. Es hora de marcharse. Es hora de cruzar ese umbral imaginario que no hace nada más que reclamar mi ausencia, condenar tu presencia y maldecir nuestro futuro.

Quise con todas mis fuerzas, creerme la mentira. Hasta que un ángel disfrazado de diablo se cruzó por mi camino. Cigarro y trago en la mano, no se imagina como su sonrisa me saca del abismo. Veinticinco años mas grande, no tiene idea que la que gana en este asunto, soy yo.

En fin. Es hora de llegar a conclusiones y lo único que brinda en mi mente es aquella canción: “Ahora es demasiado tarde princesa”…

martes, 8 de mayo de 2007

La increíble historia de las siglas y los cerotes

Todo empezó como cualquier día. Mil temas, mil voces, mil letras, mil canciones en el corazón cantando líricas de miedo, de felicidad, de risas, de amores perdidos.

Me enamoré de todas ustedes. Desde hace mucho tiempo que puedo sentirme segura de tener a estas mujeres tan fuertes como mis amigas.

Un tema cualquiera lleva a otro, salta una grosería por en medio, dos carcajadas y 5 sonrisas.

Mis hermanas postizas, mis amigas de sangre, tu vida y mi vida… en el mismo paisaje.

viernes, 4 de mayo de 2007

¿candor?

No se porqué hay algunas personas que subestiman la inteligencia de los demás. Creer que la gente no reconoce los motivos ocultos y el conflicto de intereses es una ingenuidad. Es una reacción así: cuando creo que los demás son ingenuos, en realidad el ingenuo soy yo.

Todo el mundo tiene aunque sea un poquito de inteligente y de razón. A mi me gusta pensar, que tengo suficientes neuronas para descubrir esos pequeños engaños cotidianos.

¡Yo también he vivido en este mismo mundo, acordate!

miércoles, 2 de mayo de 2007

Insomnio #1

Un silencio, dos sonrisas y la amargura que entra por la puerta.
Quizá escribir sin pensarlo dos veces sea lo mismo que jugar ruleta rusa. O no.

Ayer tuve mi primer episodio de insomnio. Refugié mi confusión en HBO, Sisterhood of Traveling Pants, y luego, el silencio de la madrugada. Es increible lo silencioso que se convierte todo a esa hora. No hay luz, no hay ruido, no hay nada bueno en la TV.
El internet y mis libros en la mesa de noche, están sobrevalorados.

Me quedo a oscuras tratando de encontrarle sentido a todo. El insomnio es como una droga. Sentís que estas pensando en algo más profundo y probablemente son filosofías baratas y gastadas.

En estos tiempos egoístas y mezquinos, no queda más que refugiarse en lo estéril de una madrugada a solas y oscuras. Esperando, velando, la llegada de otro día repleto de pesadillas de mal gusto.