viernes, 30 de septiembre de 2011
Hasta siempre, Chinita
Soy dichosa: me despedí de ella viviendo.
viernes, 19 de agosto de 2011
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Me enseñó a montar bicicleta, a manejar, a jugar futbol. Me enseñó el 80% de las palabras que sé, un larousse ilustrado es mi papá.
Cuando era pequeña, nos fuimos de vacaciones. Todos querían ir a la playa y yo a la piscina. Mi papá me llevó, pagó el ingreso para dos a un hotel con piscina y de regreso me compró unos ChocoMax. Siempre fue así. Especial.
Me enseñó a jugar ajedrez, póker, el juego aquel de las placas de los carros cuando vas en carretera. Me enseñó cómo es el baseball y veíamos los partidos cuando los narraba Abdón Rodríguez Zea.
Rescató un gato de la calle y lo llevó a la casa. Dijo que era para mi :D
Comimos yuca con chicharrón en el parque de Chiquimula, nos subimos a las montañas rusas en el IRTRA, casi naufragamos en una lancha regresando de Livingston, casi nos comen vivos los tábanos en El Estor.
Fui por primera vez a Disney y me regaló $10 para que gastara en lo que quisiera. Me los gasté todos en puras baratijas y dulces. Para uno de mis cumpleaños estuvimos en México y me compró un comic de la Chimoltrufia y un set de patitos mecánicos. Siempre entendió el valor de las cosas pequeñas.
Nunca me faltaron las aventuras, los dolores de cabeza, los chistes, los "qué aburridos estamos" antes de tu cumpleaños, las canciones compuestas especialmente para ti, la disciplina, los concursos de adivinar el nombre de la canción.
Nunca nos faltó tu amor.
Gracias Papi. Sos lo máximo. Te amo.
martes, 16 de agosto de 2011
martes, 12 de julio de 2011
Charla
Me siento a charlar con mis fantasmas para preguntarles por qué no se han ido.
-¨No nos has echado fuera¨ me han dicho.
Los miro a los ojos con un "¡fuera!" entre dientes, pero no sé si puedo, o quiero.
Hay una nostalgia fastuosa que me invade. Mis fantasmas me ayudaron a crecer, a ser fuerte, a probarme a mi misma, a unirme más a mi familia, a ser una mejor yo.
Un "solo han sido solo vehículos, es a tu destino al que debes aferrarte¨ me convence, pero no me animo.
Una vez que echaste raíces es difícil desprenderse hasta de lo que duele, lo que ofende y lo que ofusca. El sentido de pertenencia y esa clase lealtad se vuelven cadenas poderosísimas.
Te han dado la llave para abrir la jaula, ser libre y lo dudas por pura nostalgia. Es allí cuando entiendo mejor las señales viejas de la carretera, y en lugar de echarles fuera con odio, les doy las gracias por sus servicios, les devuelvo el paraguas, el sombrero, abro la puerta.
Au revoir, fantasmas míos.
martes, 14 de junio de 2011
Animal
Se mueve y sostiene su torpeza, es la falta de costumbre, no sabe cómo actuar entre la maleza, entre los demás. Animal solitario que sobrevive sin ayuda no sabe ni siquiera cómo ayudar. Con la mirada dice: estoy aquí, con ustedes, contigo. El animal espera que su presencia sea suficiente evidencia para que se sepa que está aquí porque quiere, suficiente le es con soportar el magnetismo que proviene de su cueva que le llama, que le invoca como si en un culto secreto. Cree, con toda firmeza, que hablar demuestra menos y que es una suerte porque no sabe cómo. Sabe que está cerca de ser domesticado y sufre porque entiende, porque quiere. Salvaje se pregunta cómo ser dócil sin perder su esencia, cómo amar sin dejar la libertad. Hay cosas que deben dejarse, lugares que deben cambiar, la sabiduría de la vida irrumpe el corazón del más salvaje, no necesita explicarse solamente entenderse. Y el animal entiende y quiere.
lunes, 16 de mayo de 2011
Tiemblo
De pronto caigo en la cuenta de que ya hice casa allí. Ya tengo cocina, una cama y una rutina. He convertido una revolución en una dictadura; un depredador en una presa, un enemigo en un aliado.
¿Y ahora qué? ¿Dónde está la salida de este búnker? ¿A dónde me mudo? Siento que vivir gitana se ha vuelto mi casa y ahora toca volver. Soy como una indocumentada que debe regresar a su patria: lo pierde todo, la patria y la residencia. Soy como el anciano que vuelve a la universidad a sacarse la licenciatura sintiendo que ya aprendió todo lo que debía y que está allí solo por trámite. Y aún así tiemblo de miedo.
Encendieron las incandescentes en mi corazón, ¿quién habría pensado que era tan iluminado? Busco las gafas oscuras y me espanto. No sabía que todo ese moho estaba allí. No sabía que había tanta basura.
Desesperada de ver tanto desorden, frustrada de que la manera de seguir para adelante sea volver, asustada de que el peso del tiempo solamente aplaste y no sane. Porque es eso: el tiempo no sana, solo esconde. Para sanar necesito una clase de medicina, una clase de reposo, una clase de terapia. Y tiemblo, siempre le he tenido miedo al remedio sobre la herida.
Empaco todo y voy. Ya no soy gitana.
lunes, 2 de mayo de 2011
Mar
el olor
la furia
el instinto como la marea
pide zambullirse pero no sabe si quiere.
Es el mar, ¿porqué tantas preguntas?
Nadie le pide algo al mar.
Ruge como quiere
destruye lo que quiere
alimenta lo que le da la gana.
Siempre el respeto, nunca el miedo
¿Dónde trazar la frontera?
Te veo mar
y entiendo tu fuerza
tu calma
tu ritmo
tu paz
todo lo que vive dentro.
Es tu sal, es tu desvelo.
Segura de que estás, mar.
Tengo que confesar
que hasta que me invites a nadar
a remar
a naufragar
iré mar adentro.
Sé que sos mar
no sé si soy sal.
miércoles, 6 de abril de 2011
Valiente
Atreverse a soñar es otra clase de valentía, a la que el atreverse a vivir debería sentirle algo de celos, porque vivir es inevitable. Luchar contra la adversidad resulta necesario y a veces, el camino único. Echar para delante es obligatorio mientras que soñar sigue siendo opcional.
Aunque duela, aunque sea para tontos, aunque ciega, habré de soñar, a modo de revolución contra la rutina. A modo de protesta contra una realidad que todavía no me convence.
Y afuera, suena una voz cantante un the best is yet to come. Y le creo.
viernes, 1 de abril de 2011
silencio manifesto
Mi forma de decirte todo lo que jamás me he atrevido a decir, ni siquiera en voz baja a mi misma. No quiero decírselo a nadie, no quiero callárselo a nadie.
Quiero... mi corazón de vuelta. Sano como te lo entregué. Y te amo. Callada, sin gestos, en silencio, sin batallas. Te amo así, a secas. A destiempo, casi sin escapatoria. Quiero mi vida de vuelta, completa como cuando llegaste. Sigo en silencio, usando lágrimas como sílabas y tú entendiendo casi nada. Quiero correr, lejos. Quiero volver, pronto.
Y vas a quedarte callado, diciendo que no quieres perderme con tus abrazos. Usando tu respiración como prosas y yo entendiendo casi nada. Quiero devolver la certeza a tu vida, como cuando llegué a ella. Y me amas, a secas. Cuando sonríes y no dices nada, o balbuceas que es lo mismo. Cuando me entiendes y no lo dices, y cuestionas y examinas y tu silencio. Quiero devolverte tu corazón, sereno como cuando nos encontramos. Quiero que escapes, lejos. Quiero que vuelvas, pronto.