Necesitaba confesar algo que le pesaba dentro.¿Tenés dos minutos? Claro que los tengo, siempre los tuve para este tipo de cosas. No sabía cómo ni qué decir pero era fácil notar que la incomodidad iba de la mano con el crescendo de su silencio. No se quería callar pero no había fuerza cinética que le diera un empujón de ventaja.
"No sé porqué me debilita tanto" dijo al fin. Y estalló una carcajada que me dejó con el susto a medias.
"Me mueve todo lo que hace, hasta las cosas que hace mal. Me alejo y pretendo que no existe pero las cosas existen y ya. Aunque yo no quiera. Me dice las peores bobadas y a veces tiene gestos de cariño, absolutamente random mientras me paralizo toda. Es desconcertante, una frustración."
Decía todo al parecer, sin respirar, sin siquiera estar pensando. Era como el nacimiento de un monólogo interior, que existía desde hace mucho pero que veía la luz por primera vez, que como un ultravioleta me quemó la piel.
"¿Qué hago para no ser tan... impresionable?" Me llevé las manos a la boca, como para tapar en poco ese malestar fatídico de cuando te hacen una pregunta incontestable, esperando respuesta. Ni yo misma podía contestarlo.
"Ya hasta le pedí que me lo quite del camino" confesó más abiertamente que nunca. Esa simple oración decía mucho más que todo el monólogo-superspeed que había tenido hace un segundo.
Lo quería tanto, que ya no lo quería.
martes, 30 de marzo de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
Aislada del mundo
Mucho qué decir. Recursos inagotados. La primera señal del que está herido es que no puede cargar con su propio peso. Así sé que estoy dolida, no puedo con el peso de mis propias palabras.
Me arrepentí de decir mucho y derrocho antagonismos quedándome callada, aislada del mundo.
Puedo encontrar la manera perfecta para decir cosas y mover masas. Decido simplemente no decir nada y dejar que me lleve la corriente a la deriva. Tonta decisión.
Siempre ha sido insensatez y estupidez dejarse llevar con tal de no sentir la llaga en la planta del pie. Me duele. Me ofusca. Me desespera. Es hora de rendir cuentas y pagar los platos que yo misma quebré, o que di permiso para que rompieran.
Es tan fácil ser cobarde y aunque me faltan tantos años, con los que tengo sé que no es negocio aislarse tanto así.
Me arrepentí de decir mucho y derrocho antagonismos quedándome callada, aislada del mundo.
Puedo encontrar la manera perfecta para decir cosas y mover masas. Decido simplemente no decir nada y dejar que me lleve la corriente a la deriva. Tonta decisión.
Siempre ha sido insensatez y estupidez dejarse llevar con tal de no sentir la llaga en la planta del pie. Me duele. Me ofusca. Me desespera. Es hora de rendir cuentas y pagar los platos que yo misma quebré, o que di permiso para que rompieran.
Es tan fácil ser cobarde y aunque me faltan tantos años, con los que tengo sé que no es negocio aislarse tanto así.
lunes, 1 de marzo de 2010
Más de Nostalgia
Vino acá. Se sentó a mi lado y con la mirada triste confesó que te extraña tanto, que tiene ganas de saber de vos, de verte, de oirte.
Me quedé muda porque... ¿realmente que vas a decir en estos casos?
No se me ocurrió animarle, ya sé que no querés hablar. Por un momento quise decir "yo sé que también te extraña mucho" pero no me atreví. Era casi una insensatez tirar una piedra tan grande en un estanque tan pequeño.
Creo que no tomó bien mi silencio y mi mirada de conmiseración.
"¿Sabés que? No importa tanto" pero yo siempre supe que importaba mucho.
Quisiera poder tener la solvencia para decirle "que no te importe nada, andá y hablale, que a fin de cuentas, nada se pierde". Y aunque sigo convencida, también tengo la convicción de que nada se gana, por eso me quedé en silencio mientras se lamentaba en modo mudo.
"Perdonáme que no me calle con esto" me dijo.
Perdonáme que me calle en esto, dije yo.
Me quedé muda porque... ¿realmente que vas a decir en estos casos?
No se me ocurrió animarle, ya sé que no querés hablar. Por un momento quise decir "yo sé que también te extraña mucho" pero no me atreví. Era casi una insensatez tirar una piedra tan grande en un estanque tan pequeño.
Creo que no tomó bien mi silencio y mi mirada de conmiseración.
"¿Sabés que? No importa tanto" pero yo siempre supe que importaba mucho.
Quisiera poder tener la solvencia para decirle "que no te importe nada, andá y hablale, que a fin de cuentas, nada se pierde". Y aunque sigo convencida, también tengo la convicción de que nada se gana, por eso me quedé en silencio mientras se lamentaba en modo mudo.
"Perdonáme que no me calle con esto" me dijo.
Perdonáme que me calle en esto, dije yo.
jueves, 25 de febrero de 2010
Velum
Compelled to touch that untamable veil, used to disguise an untouchable reality, an undesirable fantasy.
I would run from it if my memory wasn't to betray me, raised in all -nostalgic- arms.
Freedom costs something. Being able to choose between that irreverent and slightly dark smile and the road ahead gives me a taste of immortality unknown, never to glorify myself.
Freedom is not free. Cost has been paid... and I'm still standing facing the invisible veil, that tastes like nothing but promises everything. Promises, ever- bottom-lurking secrets, like the one thing Id love but I'm too afraid to ask: would you really be there for me at the end of it?
Silence reigns. I'm not that naive to be misunderstood.
Or to misunderstand.
Rotund. Grave. Serene. "This is not your stop" "You don't work for them you work for Me" "I will always have you".
I breathe the veil for one last time and it reeks. Both my feet are on the ground. All my senses aware, all my trials overcome.
Beautiful voice. Beautiful truth that it speaks of.
Good bye, Veil.
I would run from it if my memory wasn't to betray me, raised in all -nostalgic- arms.
Freedom costs something. Being able to choose between that irreverent and slightly dark smile and the road ahead gives me a taste of immortality unknown, never to glorify myself.
Freedom is not free. Cost has been paid... and I'm still standing facing the invisible veil, that tastes like nothing but promises everything. Promises, ever- bottom-lurking secrets, like the one thing Id love but I'm too afraid to ask: would you really be there for me at the end of it?
Silence reigns. I'm not that naive to be misunderstood.
Or to misunderstand.
Rotund. Grave. Serene. "This is not your stop" "You don't work for them you work for Me" "I will always have you".
I breathe the veil for one last time and it reeks. Both my feet are on the ground. All my senses aware, all my trials overcome.
Beautiful voice. Beautiful truth that it speaks of.
Good bye, Veil.
sábado, 20 de febrero de 2010
Medio tiempo
Es ahora que voy sintiendo la carga tan pesada. Mis palabras se han quedado mudas, reemplazadas por un agotamiento insospechado, inagotable. Hay cosas en mi que no funcionan como antes, ¿cómo no habría de ser así?
Un silencio tétrico se apodera de mí, de todo lo que se quiebra alrededor, de todas las cosas que salen mal, de todo lo que sigue saliendose de los planes, riéndose a carcajadas de la tonta rutina, que siempre la agarran desprevenida.
Escucho todo lo que no me están diciendo y entiendo las razones por las que sucede.
Soy yo.
Lo sé.
Dame tiempo... necesito un momento para recuperarme.
----
Un silencio tétrico se apodera de mí, de todo lo que se quiebra alrededor, de todas las cosas que salen mal, de todo lo que sigue saliendose de los planes, riéndose a carcajadas de la tonta rutina, que siempre la agarran desprevenida.
Escucho todo lo que no me están diciendo y entiendo las razones por las que sucede.
Soy yo.
Lo sé.
Dame tiempo... necesito un momento para recuperarme.
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domingo, 14 de febrero de 2010
sí.
hace falta cerrar los ojos para ver, porque hay ciegos que confían enteramente cuando no tienen otra opción y hay cuerdos que tampoco quieren ver.
yo quisiera sentarme a contemplarte para siempre, a sabiendas de que todo está bien, de que los míos están bien.
sueño con descansar un día... con atravesar el umbral de paz perfecta que promete ese algo en mi interior que sigue buscando incendiar el mundo entero.
seguiré diciendo que sí, porque me consta que un sí, aunque más difícil, trae muchísimo más consigo, que un simple "no" que siempre se me hizo fácil.
yo quisiera sentarme a contemplarte para siempre, a sabiendas de que todo está bien, de que los míos están bien.
sueño con descansar un día... con atravesar el umbral de paz perfecta que promete ese algo en mi interior que sigue buscando incendiar el mundo entero.
seguiré diciendo que sí, porque me consta que un sí, aunque más difícil, trae muchísimo más consigo, que un simple "no" que siempre se me hizo fácil.
viernes, 12 de febrero de 2010
momentumcliché
te quiero, te quiero bien.
te quiero porque me encantaría desafiar mi paciencia contigo.
te quiero porque quiero quedarme callada cuando hay que gritar.
te quiero porque cierro los ojos y te dejo llevarme a donde sea.
te quiero porque no me importa que estés en silencio, te oigo igual.
te quiero porque me ves... a mi. Y no a mis fantasmas.
te quiero porque me encantaría desafiar mi paciencia contigo.
te quiero porque quiero quedarme callada cuando hay que gritar.
te quiero porque cierro los ojos y te dejo llevarme a donde sea.
te quiero porque no me importa que estés en silencio, te oigo igual.
te quiero porque me ves... a mi. Y no a mis fantasmas.
miércoles, 10 de febrero de 2010
iniciación
Yo ya me adelanté... te espero lejos. Error amateur. Un token del inicio de algo que es nada todavía. Me siguen tus ojos, te sigue mi mirada. Cerca... más cerca... demasiado cerca. Alejáte, estás muy cerca y es muy pronto.
Te recorro con la mirada, te persigo con el pensamiento, nos hablamos temas inventados para separar la distancia que se acorta en las muñecas. Llevo algo tuyo que ahora es mío... es muy pronto para ser los dos dueños de la misma cosa. Digo que sí por no darle la vuelta. Es obvio que no me das miedo, que no me canso de hacer el recorrido filosófico de tus bienes intelectuales. No me canso de gustarte.
Me detengo... y disfruto, gota a gota, de lo posible y de lo ambiguo.
Te recorro con la mirada, te persigo con el pensamiento, nos hablamos temas inventados para separar la distancia que se acorta en las muñecas. Llevo algo tuyo que ahora es mío... es muy pronto para ser los dos dueños de la misma cosa. Digo que sí por no darle la vuelta. Es obvio que no me das miedo, que no me canso de hacer el recorrido filosófico de tus bienes intelectuales. No me canso de gustarte.
Me detengo... y disfruto, gota a gota, de lo posible y de lo ambiguo.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Carta abierta
La idea era describir cada trapo sucio en esa hoja de papel para después romperla, quemarla, deshacerla. Nunca más vería la luz del día.
El correo sin destinatario no tiene gracia. Se le quedaron mudas las ganas de decir algo, porque sabía perfectamente que jamás habría de leerlo. Fue el momento preciso para decidir no acobardarse y meter la carta en el buzón. Pero antes había que escribirla.
Pensó que no le alcanzaría el espacio, ahora que el envío era inminente.
Nada de eso. Fue más difícil aún. Incomprensible realmente, porque las ganas de decir algo, cualquier cosa, no se saciaban tan fácilmente.
Reflexionó durante horas, salió a caminar, canto clichés y absurdas insinuaciones sin éxito: el papel seguía en blanco.
Al cabo de un rato, en medio del silencio, tomo el papel, lápiz y apuntó con puño fuerte y letra poco clara: Te dejo mis silencios, porque todo lo que he dicho, de nada sirve ya.
El correo sin destinatario no tiene gracia. Se le quedaron mudas las ganas de decir algo, porque sabía perfectamente que jamás habría de leerlo. Fue el momento preciso para decidir no acobardarse y meter la carta en el buzón. Pero antes había que escribirla.
Pensó que no le alcanzaría el espacio, ahora que el envío era inminente.
Nada de eso. Fue más difícil aún. Incomprensible realmente, porque las ganas de decir algo, cualquier cosa, no se saciaban tan fácilmente.
Reflexionó durante horas, salió a caminar, canto clichés y absurdas insinuaciones sin éxito: el papel seguía en blanco.
Al cabo de un rato, en medio del silencio, tomo el papel, lápiz y apuntó con puño fuerte y letra poco clara: Te dejo mis silencios, porque todo lo que he dicho, de nada sirve ya.
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