martes, 24 de marzo de 2009

Yo voy a votar

El encubridor, Cortázar

Ese que sale de su país porque tiene miedo, 
no sabe de que, 
miedo del queso con ratón, 
de la cuerda entre los locos, 
de la espuma en la sopa.

Entonces quiere cambiarse como una figurita, 
el pelo que antes se alambraba 
con gomina y espejo lo suelta en jopo, 
se abre la camisa, muda de costumbres, 
de vino, de idioma. 
Se da cuenta, infeliz, que va tirando mejor, 
y duerme a pata ancha. 
Hasta de estilo cambia, 
y tiene amigos que no saben su historia provinciana, 
ridícula y casera.

A ratos se pregunta como pudo esperar 
todo ese tiempo 
para salirse del río sin orillas, 
de los cuellos garrote, 
de los domingos, lunes, martes, miércoles y jueves.

A fojas uno, si, pero cuidado: 
un mismo espejo es todos los espejos, 
y el pasaporte dice que naciste y que eres 
y cutis color blanco, nariz de dorso recto, 
Buenos Aires, septiembre.

Aparte que no olvida, 
porque es arte de pocos, 
lo que quiso, 
esa sopa de estrellas y letras que infatigable comerá 
en numerosas mesas de variados hoteles, 
la misma sopa, pobre tipo, 
hasta que el pescadito intercostal 
se plante y diga basta.


¿Escapar? ¿Soportar? ¿Salir a la calle con pancartas?

lunes, 23 de marzo de 2009

Top 3 infuriating things

1. Engaños. Mentiras piadosas. Verdades a medias. Excusas. Coartadas.

2.  Ambivalencias. Dejar de fumar sin dejar de fumar. Ahorrar sin dejar de gastar. Escuchar sin dejar hablar. Entender sin dejar explicar.

3.  Vos. Y la maña que tengo de no hacer caso a mi intuición.

 


Las tres cosas me molestan muchísimo.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Anécdota



Subí al carro después de una fiesta y una excelente despedida del lugar.

Me fui cantando y soñando despierta. Por alguna razón, no me fui queriendo quedarme. El tiempo de marcharse se sintió perfecto.

Nadie me rebasó abruptamente en el camino, ningún auto bocinó ni me encendieron las luces para acelerar el paso. Todo marchó bien, extremadamente bien estando en Guatemala.

Había un carro que quería atravesar una calle, perpendicular a la que yo conducía. Dudé por un segundo: parar y darle paso, pero yo iba muy rápido. Era más peligroso ser cortés que seguir mi camino. No lo dejé pasar.

Recibo una llamada por teléfono y es G., que me vió pasar. Ella corta la llamada porque tiene en la otra línea a un amigo, que justo estaba en el mismo lugar y quería cruzar esa calle perpendicular. Eran los mismos que yo vi, que dudé.


¿Cuántas veces hemos pasado cerca, a la par, y no nos hemos visto?
Y me impacta más: ¿Cuántas veces hemos estado en el mismo lugar por un segundo y no nos hemos conocido?

lunes, 16 de marzo de 2009

E.E.Cummings

you being in love
will tell who softly asks in love,

am i separated from your body smile brain hands merely
to become the jumping puppets of a dream? oh i mean:
entirely having in my careful how
careful arms created this at length
inexcusable, this inexplicable pleasure --you go from several
persons: believe me that strangers arrive 
when i have kissed you into a memory
slowly, oh seriously
--that since and if you dissappear

solemnly
myselves
ask "life, the question how do i drink dream smile

and how do i prefer this face to another and
why do i weep eat sleep --what does the whole intend"
they wonder. oh they cry "to be, being, that i am alive
this absurd fraction in its lowest terms
with everything cancelled
but shadows
--what does it all come down to?      love?      Love
if you like and i like, for the reason that i
hate people and lean out of this window is love, love
and the reason that i laugh and breathe is oh love and the reason
that i do not fall into this street is love"


Me encanta E.E. Cummings.
En cierta parte, me gusta que es un poco como yo: rebelde para escribir, complicado para describir y con una tímida pero galopante esquizofrenia.

viernes, 13 de marzo de 2009

Siempre suena confundida

Es de notar a veces la introducción de una canción.

Cuántas cosas que aún no me decido si me gustan y aún no quiero empezar.
Cuántas cosas que no son mías pero que me gusta soñar.

No encuentro el verso que me lleve hacia donde debería estar, o no. 
El camino veo llegar y quisiera aprovechar, pero a mi... me da lo mismo.
Y es que no me da igual pero todo es muy confuso por acá. Si acaso llegara a encontrarte escapando o quizá incluso soportando por un motivo alterno, que no culparía, tengo suficientes culpas propias que abordar, sería el equivalente a un atropello sin serlo nada.

Me rasco el cuello y me doy cuenta que la introducción en mi canción siempre suena confundida.

martes, 10 de marzo de 2009

La vida no es como las canciones...





...son las canciones las que se parecen a la vida.
¿Aplica lo mismo para los libros?

Encontré (y a propósito) una nueva era de Cenicientas y Blancanieves.
¡Horror! Me he enamorado de lo mismo que he detestado toda la vida.
Es la fuente de todos los problemas eso de los príncipes azules, especialmente si se llaman Edward Cullen y son vampiros.

jueves, 5 de marzo de 2009

Huesos rotos

Todos tenemos algo roto.

Nadie nació roto, algo en algún momento nos quebró.
Duele romperse, física y espiritualmente. Es cuando la gente empieza a inventar cosas: el alcohol, los poemas, las drogas, las canciones, esculturas, edificios, corazones de peluche, insólitos cupidos, mariachis, emos, hasta los blogs.

Algo se rompió o algo te rompieron y el mundo parece que dejara de girar. Escuché una canción "I´m not the one who broke you, I´m not the one you should fear" y me hizo cosquillas, de aquellas que no dan risa.

Me he pasado toda la vida de extremista lanzándome al agua, en abismos sin fin, escalando montañas y cualquier otra analogía que funcionara ahora. Lo hice todo porque todo es sinónimo de vivir. Y yo quiero vivir.

Otra canción: "A veces me pasa que mato por vivir". 
Entre todo el cuento de que vivo y pruebo que estoy viva, como si necesitara evidencia, me he quebrado ya todo, hasta huesos espirituales que ni sabía que tenía.

Yo quiero seguir viviendo. Quiero seguirme enamorando como loca, como siempre. Quiero seguir tirándome de paracaídas en la vida, ante todo, en todo, pero se complica cuando no han sanado las heridas. A veces me parece que no doy mi cien por cien porque todavía debería estarme recuperando.

Todos estamos rotos y todos lo sabemos. 
Muy pocos de nosotros estamos intentando sanarnos para seguir jugando. 
¿Porqué?



¿Qué importa que de momento hayas de recortar tu actividad si luego, como muelle que fue comprimido,  llegarás sin comparación más lejos de lo que nunca soñaste? 
Camino, San Josemaría Escrivá

martes, 3 de marzo de 2009

De lo que me acuerdo cuando era enana

Escribí en medio de una trova de Delgadillo, sentada en Balcón II del Teatro Nacional.

Eran versos tremendamente intensos. Puede ser porque realmente me inspiriba Bienvenida que casi me hizo llorar, lo profundo de la oscuridad o mi claustrofobia galopante aferrada a los letreros rojos de salida.
No importa todo eso, lo que importaban eran los versos..... hasta que se me olvidaron.

Ya lo sabía. Era cuestión de tiempo que se me olvidaran. Minutos faltaban para que se pusieran a bailar con otros menos dignos e interesantes y se mezclaran entre ellos. Era de esperarse que al salir del teatro se enredaran entre los pensamientos de toda la gente que salía y bajaba las gradas.

Seguí mi vida como si nunca los hubiera escrito en mi cabeza y un domingo cualquiera quise recordarme. Lo único que  vino a mi mente fue un árbol de guayaba, una pelota de fútbol y una bicicleta.

Resumí en eso mi mundo y mi sol: en las tardes de cuando era enana.