jueves, 3 de diciembre de 2009

¿qué será eso de jactarse miserable?

no podría jamás creerte inteligente, si tu crees que ser un desdichado es lo mejor que puedes ser.
Es difícil considerar que entre océanos de vida elijas vivir en una charca maloliente, diciendo que esa es la "realidad". Hay más en la realidad que sólo la muerte. La Vida... esa también es real.
Si hay lugar para el odio, ¿porqué no habría lugar para el amor?

Esa teoría de que los inteligentes son gente mezquina e infeliz es el mito urbano de los que no son tan inteligentes... porque si realmente lo fueras, considerarías todas tus opciones y elegirías la que te hace mejor y por ende, no serías miserable. Mucho menos te jactarías de serlo.

martes, 1 de diciembre de 2009

Si fuéramos otros, seríamos nosotros.

Una experiencia casi kármica -si creyera en esas cosas, tácita y trágica.
Ya otros lo habían contemplado, esa inapropiada coincidencia, ese inapropiado desliz de reconocer el alma de otra persona como tuya, en un universo alterno o paralelo, si existieran esas cosas.
Ni siquiera se trata de terceros... para colmo de los primeros. Una unión que va más allá de la simple convivencia: un lazo invisible que traza el camino que nunca existirá. No hay lugar para la nostalgia por cosas que no fueron jamás. Cierta paz lo invade todo, porque no duele soltar, aunque tampoco sea intrascendente. Al final, lo que resuena con eco bajito es lo mismo que sabíamos desde un inicio: si fuéramos otros, seríamos nosotros.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Cuento de Hadas, sin las Hadas.

Érase de un silencio que no sabía estar callado. Los otros silencios lo miraban con desdén, con esos ojos que tiran mil reproches. Evidente, si hablaran serían murmullos en su contra.

Los silencios no tienen corazón pero éste estaba enamorado. Sus síntomas eran tan burdos y tan mundanos que parecían sacados de un chiste viejo y malcayente. Triste.

Se seguía preguntando a sí mismo qué tan indiscutible era el cambio mientras nadie le respondía, lo que era una crueldad en sí misma porque todos tenían una respuesta preparada: "Silencio, cállate".

Sin rumbo, hablándose a sí mismo en voz alta, cantando a todo pulmón, el silencio no se daba cuenta de su insensatez, de la poca genialidad con la que trataba ese ruido anti natura que parecía brotar desde muy dentro.

Era algo muy bello pero muy descuidado. Un silencio que habla, y que canta, y que quiere. Es una cosa casi inmoral, que sabe a insidia.

Y es que, entre tanto hablar, sólo se ve penumbra.

martes, 17 de noviembre de 2009

Cóncavo

Estoy allí, tan cerca. Escucho cada pequeño crujir en su mirada, siento cada partícula de olor de su sudor. Estoy cerca.

No escucho su voz hablarme de amor, su piel no acaricia mis manos, su aliento no palpita en mi oreja. Estoy tan lejos.


Está allí, intocable pero palpable. Estoy aquí, ausente pero irrenunciable.

La diferencia está en ese cristal... que si lo veo de un lado, todo se ve lejos. Del otro, cerca.
Todo depende, de lo que yo decida ver.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Humanity

- I feel there is always something missing.

- Here, you can change like this.

- Change? No way!

- But you are not happy like this.

- I know but I don't want to change.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Mármol, grama, flores viejas, nombres y apellidos

Nombres y apellidos como en el colegio, como en una lista. Es todo mas real cuando veo tu nombre allí grabado junto a esas dos fechas.

Pienso en tus huesos, en tu pelo, en el color de tu piel bajo tierra. Yo no le hablo a los gusanos, ni al mal olor, ni a una caja de madera: yo le hablo a tu corazón.

Y lloro. No por egoísta, como dicen por allí, sino de frustración. Por arrepentimiento. Por emoción.

Te dije: "nos faltaron tantas cosas y no quiero pecar, pero que no estés acá es una mierda. Y siempre te vamos a extrañar".

Necesité un abrazo o una carcajada y lo único que pude alcanzar fueron los restos más burdos y más fríos: el mármol, la grama, unas flores viejas y tu nombre y apellido.

Balada pal que se va lejos

¿Quien soy yo para pedir explicaciones?
¿Quien sos vos para reclamarte tantos soles?

Bailando en círculos he de irme lejos
cantando bajo mi aliento canciones de ardor
quisiera desaparecer estos sueños inauditos
que un día llenaron mis siestas de color.

No sé quedarme callada, pero lo intento.
No sé perder pero yo siento
que no sé cómo ganar,
ni cómo explicar:

sin horas, sin besos, sin cuentos,
sin desagravios y sin armaduras,

yo te quiero.

Pero, ¿quién soy yo, para dar tantas explicaciones?
Y, ¿Quien sos vos para contemplarte en tantos soles?

jueves, 5 de noviembre de 2009

surrendering

All the chaos surrenders to silence,
once silence proclaims its kingdom as own;
powerful thing it is but i keep in my chair
not afraid of anything that is quiet.

All the trembling surrenders to silence
fear can accommodate to whispers but never to this;
it disappears with the burning of sound
the moment it forbids my words to touch your lips.

All the love can also surrender to silence
since it needs to be fed and cared for;
silence comes every night to my bed as comfort
but it could also come as rejection.

My heart will not surrender, not to silence
(although sometimes that is what it craves)
because fire thrives on fire...
not on silent regrets.