miércoles, 4 de febrero de 2009
La tiranía del Facebook
martes, 3 de febrero de 2009
Lírica de un día nublado
viernes, 30 de enero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
El elefante
Ignoro el elefante que amenaza mi cordura.
Me cuesta decidirme si he invitado a la tristeza o se ha dejado venir intrusa. Parece intrusa pero no lo sé.
La nostalgia y la melancolía se asoman y me besan. Me besan hasta dejarme los huesos fríos y dolientes. Me abrazan hasta que grito que no puedo soportarlo más. Y no sé si le he invitado a venir por lo que no sé si debo echarle.
Un elefante grande y apestoso amenaza mi cordura.
Me cuesta no enfrascarme en los fantasmas y prejuicios. Luchar contra los recuerdos mas horribles que siguen guardados aquí. No sé cómo más decirlo, no sé cómo más luchar contra eso, no sé si ganarle la batalla significa no pelear.
Un elefante grande y apestoso amenaza mi frágil cordura.
Es horrible que estés muerto. Lo más horrible es que siempre me acuerdo.
Un elefante grande, apestoso y testarudo amenaza mi frágil e irracional cordura.
lunes, 26 de enero de 2009
Imaginá el potencial
sábado, 24 de enero de 2009
Una canción
En esas de cuando ya no se habla del amor
domingo, 4 de enero de 2009
En sus marcas... listos...¡fuera!
"Aunque no conocía el término en ese momento, me convertí en agnóstico, término acuñado en el siglo XIX por el científico T.H. Huxley para indicar a alguien que sencillamente no sabe si Dios existe o no. Hay toda clase de agnósticos, algunos llegan a esta posición tras un inmenso análisis de la evidencia pero para muchos otros es simplemente una postura cómoda para evitar considerar los argumentos que las incomodan de ambos bandos. Definitivamente, yo estaba en la segunda categoría. De hecho, mi afirmación de *no lo sé* iba más por el sentido de *no quiero saber*. Como un joven que crecía en un mundo lleno de tentaciones, era conveniente ignorar la necesidad de ser responsable ante cualquier autoridad espiritual más alta.Prácticaba un patrón de pensamiento y de conducta que el notable estudioso y escritor C.S. Lewis llamaba *ceguera deliberada*.
