lunes, 3 de diciembre de 2007

Humildad

Siempre he creido que la vida corriente es de menos categoría. Siempre me crei tan grande que no podia aceptar menos para mi vida que cosas grandes, magnas, gigantes; cosas de reyes, de sabios, de genios, de célebres.

Y me pase toda la vida, corta pero igual en su totalidad, creyendo que lo que tengo es muy poco para mi, para lo que merezco, para lo que estoy hecha.

Siempre tuve razón. Estoy hecha para cosas grandes pero me olvido a veces de mi condición humana, mi fragilidad y mortalidad. Estas dos cadenas no me han dejado ver bien las cosas, la verdadera dimensión, altura, techo, espacio y volumen de todo lo que hay alrededor mío.

Creyéndome invencible sobre ese pedestal que tantas veces abandoné de golpe para caer dolida y humillada, clamo al mundo mis deseos y mi vocación de nobleza como exigiendo lo que ya es mío, lo que me pertenece.

Muchas veces estamos tan seguros de algo que nos equivocamos por completo. Mi grandeza no esta sobre ese pedestal; todo eso no existe en mi presente y lo que si existe, es lo ordinario, lo cotidiano.

Le hago de menos todo el tiempo sin darme cuenta que ESTA es mi vida. Aquí mismo donde estoy parada es mi vida. Esta silla, mesa, afectos, ubicación geográfica y retos son mi vida. Ahora mismo. Y no está conformada de esa vil bajeza que yo tanto desprecio. Esta hecha de risas y llantos y deshonras y amplitudes.

Grandezas cotidianas, grandezas ordinarias que están diseñadas para mi y para nadie mas. Grandezas propias.

Es tiempo de empezar a ver las cosas como realmente son y no con capricho adolescente, que cambiaran de forma y de color a mi conveniencia, distorsionando lo real versus lo absurdo.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Uno de estos días me voy



No voy a estar mas, no existiré y tendrán, todos los que se quedan, preparar mi funeral, elegir una lápida y llorar mi partida.

Inesperado o ya bien acaecida, la muerte visitará a mi vida y se la llevará a bailar un tango desconocido. Sonriendo, me desprenderé de este cuerpo y ya no importará si terminé los pendientes en la oficina, si tengo sueño o si tengo miedo, siquiera.

Un día de estos, no voy a estar más aquí para escribir en mi blog y con una sonrisa me recibirá Gustavo, la abuelitas y uno que otro más que llegase a adelantarse.

Será tan irónico conciliarme (¡al fin!) con mi vida cuando ya se haya terminado esta etapa tan cruel y suelta. Todo blanco. De golpe, aquella fogata en medio de la playa donde me reconcilio y reencuentro con todo el mundo que no vive en este mundo.

Fiesta, playa, música y paz. Así es mi cielo y allí iremos a encontrarnos todos en algún momento. De un momento a otro, sería correcto decir. Y sería mas correcto todavía, afirmar que añoraré ese momento para siempre.

lunes, 26 de noviembre de 2007

No hay título que me libere

Venís, sin venir porque ya no estas, y nos enseñás algo nuevo de la vida. Nos recordas y establecés lo efímero de nuestra existencia en este mundo y nos gritas a todo pulmón, todos los días que no hay tiempo, no hay tiempo.

Entonces, priorizás. Dejás tantas cosas a un lado habiendo descubierto que no somos mas que polvo y que tu suerte bien puede ser la mía. O la de los míos.

Todos los días me cuido más, pensando en el vacío que dejaste. No quisiera ahondar la herida con mi ausencia.

El arrepentimiento pesa, la conciencia sucumbe y aterriza en el miedo de encender las luces en la realidad y encontrarte muerto, ido.

Nos haces mucha falta y a pesar de los pesares, pretendo enseñarle a los míos a reir de nuevo. Entre tanto, he encontrado que da lo mismo reir que llorar, el cuerpo te lo agradece igual.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

¿yo?

Hacer crítica, destruir, no es difícil: el último peón de albañilería sabe hincar su herramienta en la piedra noble y bella de una catedral.

—Construir: ésta es la labor que requiere maestros.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Una horrible pesadilla

Me pasé tres días escribiendo en mi cabeza. Despidiendome, haciendo bromas, rompiendo tiempos.
Tratando de volver un poco a la fantasía, que la realidad apesta a rancio.

Se nos pasó el momento de reirnos a carcajadas. "Nunca mas" resuena en mis oídos y me los tapo con toda la fuerza para no escuchar palabras tan sombrías; tan lúgubres. El sonido viene de adentro y no calla.

Rezo. Oro. Lloro. Rio y hago de caso que éste vacío no existe. Es demasiado grande para dejarnos caer y rendir.

Y se van las palabras y descansan contigo. Huyen de mi como queriendo honrarte con un silencio que no puedo callar. No callamos nunca mas a quien amamos tanto.
Hora macabra en la que hay que decir Adiós.

¡Hasta siempre Gustavo!

viernes, 26 de octubre de 2007

Un Poema, de Julio Cortázar

Te amo por cejas, por cabello, te dabato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
Te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia
No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo.
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre en una
galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.

jueves, 18 de octubre de 2007

Te quiero tanto

Vuelve esa pureza de intención embarrada en chocolate.

Me encanta pensarte miamor, soñarte. Disfrutar cada segundo juntos como si no estuvieramos ya conectados para siempre.

Una prueba absoluta de que el amor existe. Una fuerza viviente, que !vive!, que late corazón, que me empuja para adelante a seguir soñando. A obligarme a vivir mis sueños y enseñarte a vivir los tuyos.

No tengo idea cómo hacer todo esto. Sólo sé que nos tocó vivir las dos, los dos, juntos para siempre.

Toda tuya, con amor del bueno. Dificil esperar tanto para verte y besar tu frente.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Pánico

Me despierto y pienso en vos.
En lo arrepentida que estoy de no darte el beso que me hacía temblar las piernas.
No conozco esta emoción. No conozco este miedo de perder antes de avanzar... no reconozco este camino.

¿Y si de verdad soy nueva?

Sería un triufo, uno más. No tendría este pánico de escribir ni salir a escena con vos. Me tiembla todo reconocerte... de no reconocer este camino.

¿Será que caminante no hay camino, se hace camino al andar?

martes, 11 de septiembre de 2007

Unas cosas van, otras vienen.

Un día que llega, sin vergüenza, a reclamarme las futuras condiciones de mi pasado. Sus antecesores lloran en sus tumbas, innombrables, sustituibles, sin reconocer.

No hizo falta mucho para cambiar de dirección; para decirle a este día que su herencia ya no es válida. Un día para otro, una vida nueva.

Saluda la nueva vida en su carroza vestida de fiesta. Unos lloran, otros ríen. Otros tantos, dan la espalda. La vida anterior solía ser tan bonita.

No es de confundirse, la vida es como reencarnada. Viene con instructivo de la anterior y una irremplazable experiencia.

A los que se van, les ve de espaldas, talones al aire, corriendo en busca de otra vida parecida a la ya muerta. No tuvieron la valentía de decir adiós.
Están los otros que doblaron las piernas y se acomodaron a la par de la vida nueva.

Así se juega la vida su propio destino. A base de desfiles, públicamente aferrándose al deseo de no quedarse sola.