Ibas caminando, desprevenido. Nadie podía advertirte que ibas a encontrarte con ella. La viste a los ojos y se te iluminó algo dentro, algo que mantuviste en negación pero que guardaste por si algún día esto llegaba a pasar.
Sus ojos te ven. Y esa sonrisa. Dejaría de ser perfecta si fuera perfecta. Quieres decir algo, cualquier cosa. Ella se abalanza sobre ti, dándote un enorme abrazo. Su pelo tapa tu cara, maravilloso olor a paraíso. Besa tus mejillas como si fuera la cosa mas habitual del mundo. ¿Acaso no ha notado que la has despreciado eficazmente durante todos estos años?
Habla. Esa capacidad para decir tantas cosas con tanta facilidad en una lengua que no es suya, en un espacio que no le pertenece, a mi, que tanto la he odiado. Lo nota. Pregunta si todo está bien, lo hace con severidad, me molesta. Tanto, que quiero pedirle que se quede conmigo para siempre.
Un par de preguntas, otro par de respuestas. La sonrisa habla por ella. De verdad está feliz de verte. Te pide que se vean de nuevo, con franca ilusión. Tu te resistes mientras quisieras pedirle que sea tuya para siempre.
Obligas a tu mente a volver a aquel espacio oscuro que habías reservado para ella. Aquel viejo baúl mal oliente que tiene todos sus defectos y que no hace mucha mella ahora que estas embriagado de su voz y de su olor.
Es irritante la forma en que se mueve, en que se ríe, en que consigue hacerte reír, en que da pequeños brinquitos explicándote las cosas para las que no encuentra palabras. Y el acento cítrico para las que sí se sabe.
Vas soltando un poco, quieres probar más de ella y por un momento, piensas que ella también quiere probar más de ti. Toma tu mano, sientes un anillo, lo ves, haces la forzosa pregunta. Ella responde lo inexcusable y es justo cuando sucede. No habías notado cuán alto te había llevado, ni cuán bajo tendrías que caer.
Sabías que algún día pasaría. La habías odiado tanto con tal de evitarlo pero tu ingenuidad es demasiado obvia que se te olvidó la lección mas importante: para saber odiar hay que saber querer.
3 comentarios:
Andá a tus DM. Ahí te dejo mi comment que no pienso poner en público ni aunque me paguen. ...mmm...bueno, depende de cuánto...XD
la verdad que si...
Como lo dice esta canción
Odiame, por favor, yo te lo pido
Odiame sin medida ni clemencia
Odio quiero más que indiferencia
Porque el rencor hiere menos que el olvido
Odiame, por favor, yo te lo pido
Odiame sin medida ni clemencia
Odio quiero más que indiferencia
Porque el rencor hiere menos que el olvido
Si tú me odias quedaré yo convencido
Que me amaste, mi bien con insistencia
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan sólo se odia, lo querido
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan sólo se odia, lo querido
Que vale mas humilde que orgullosa
Que vale más tu débil hermosura
Piensa que en el fondo de la fosa
Llevaremos la misma vestidura
Que vale mas humilde que orgullosa
Que vale más tu débil hermosura
Piensa que en el fondo de la fosa
Llevaremos la misma vestidura
Si tu me odias quedaré yo convencido
Que me amaste mi bien con insistencia
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan solo se odia lo querido
Pero ten presente, de acuerdo a la experiencia
Que tan solo se odia lo querido
Salu2...
"amores que matan nunca mueren, amores que mueren nunca matan"?
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