sábado, 24 de enero de 2009
Una canción
Quisiera saber tu nombre
tu lugar, tu dirección
y si te han puesto teléfono,
también tu numeración.
Te suplico que me avises
si me vienes a buscar,
no es porque te tenga miedo,
sólo me quiero arreglar.
Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos...
Fito Páez, Canción Para Mi Muerte.
En esas de cuando ya no se habla del amor
Como estudiantes nos hacen memorizar lo inimaginable. Luego nos preparan para ser profesionales productivos. Pero se olvidan de lo más básico. Así es como entramos en el mundo: sin saber gestionar nuestra vida emocional. Y si bien el éxito no es la base de la felicidad, ésta sí es la base del éxito. Por el contrario, desde pequeños nos hacen creer que el mundo está lleno de gente malvada. Que no hay que confiar en los desconocidos. Que lo importante es ocuparse de uno mismo e ir tirando. Así, el miedo, la frustración y el resentimiento van pasándose de generación en generación, creando una cultura basada en la desconfianza, la resignación y la insatisfacción.
Borja Vilaseca, Dejar de querer para empezar a amar.
domingo, 4 de enero de 2009
En sus marcas... listos...¡fuera!
Estrenando año... voy con un párrafo de mi primer libro del 2009.
"Aunque no conocía el término en ese momento, me convertí en agnóstico, término acuñado en el siglo XIX por el científico T.H. Huxley para indicar a alguien que sencillamente no sabe si Dios existe o no. Hay toda clase de agnósticos, algunos llegan a esta posición tras un inmenso análisis de la evidencia pero para muchos otros es simplemente una postura cómoda para evitar considerar los argumentos que las incomodan de ambos bandos. Definitivamente, yo estaba en la segunda categoría. De hecho, mi afirmación de *no lo sé* iba más por el sentido de *no quiero saber*. Como un joven que crecía en un mundo lleno de tentaciones, era conveniente ignorar la necesidad de ser responsable ante cualquier autoridad espiritual más alta.Prácticaba un patrón de pensamiento y de conducta que el notable estudioso y escritor C.S. Lewis llamaba *ceguera deliberada*.
"Aunque no conocía el término en ese momento, me convertí en agnóstico, término acuñado en el siglo XIX por el científico T.H. Huxley para indicar a alguien que sencillamente no sabe si Dios existe o no. Hay toda clase de agnósticos, algunos llegan a esta posición tras un inmenso análisis de la evidencia pero para muchos otros es simplemente una postura cómoda para evitar considerar los argumentos que las incomodan de ambos bandos. Definitivamente, yo estaba en la segunda categoría. De hecho, mi afirmación de *no lo sé* iba más por el sentido de *no quiero saber*. Como un joven que crecía en un mundo lleno de tentaciones, era conveniente ignorar la necesidad de ser responsable ante cualquier autoridad espiritual más alta.Prácticaba un patrón de pensamiento y de conducta que el notable estudioso y escritor C.S. Lewis llamaba *ceguera deliberada*.
(Collins en ¿Cómo habla Dios? La Evidencia Científica de La Fé).
lunes, 1 de diciembre de 2008
Estoy enojada
Y me enoja aún mas no tener entradas "normales" en mi blog, ni felices.
Y me enoja más que eso, tener ganas de llorar.
Y me enoja todavía más este abismo de mierda en el que parece que no dejo de caer.
Resuena un eco muy quedo pero muy firme que dice que nada más parece un abismo, parece.
Y me enoja más que eso, tener ganas de llorar.
Y me enoja todavía más este abismo de mierda en el que parece que no dejo de caer.
Resuena un eco muy quedo pero muy firme que dice que nada más parece un abismo, parece.
jueves, 27 de noviembre de 2008
Cronología utópica
Una frase de una canción y ya estas parado frente a mí sonriendo. Se me rebalsa la nostalgia, un sentimiento extraño se apodera de mí.
Froto mis ojos confundidos, cambiaste de forma, cambiaste de ser. Sigo creyendo en el amor, en Dios, en las cosas buenas, se me hace imposible extrañarte así.
Tu pelo, tu sonrisa, tu forma de ser se transforma frente a mi, ahora sos otro. Otro que dejé escapar, otro que nunca fue, dejando como huellas imborrables un espantoso “eso que pudo ser”.
Desvanecés nuevamente, empiezo a engañarme. Tus hombros mas anchos, mas morenos, tu sonrisa, tu soez manera de querer. Dos palabras, tu escape irremediable me atormenta. Me detengo. Un sorbo de café para dejar de ser auténticos y aparentar que esta historia no sucedió, aunque continúe galopando.
Vuela mi imaginación mientras todos esos rastros se vuelven invisibles. Una sonrisa que no conozco pero comprendo perfectamente, la calidez de coincidir: utopía que convierte todo ese pasado en su caricatura de mal gusto.
Un día, sentada frente al mar de mi vida me decido, a ser siempre feliz, sin ti o contigo.
Froto mis ojos confundidos, cambiaste de forma, cambiaste de ser. Sigo creyendo en el amor, en Dios, en las cosas buenas, se me hace imposible extrañarte así.
Tu pelo, tu sonrisa, tu forma de ser se transforma frente a mi, ahora sos otro. Otro que dejé escapar, otro que nunca fue, dejando como huellas imborrables un espantoso “eso que pudo ser”.
Desvanecés nuevamente, empiezo a engañarme. Tus hombros mas anchos, mas morenos, tu sonrisa, tu soez manera de querer. Dos palabras, tu escape irremediable me atormenta. Me detengo. Un sorbo de café para dejar de ser auténticos y aparentar que esta historia no sucedió, aunque continúe galopando.
Vuela mi imaginación mientras todos esos rastros se vuelven invisibles. Una sonrisa que no conozco pero comprendo perfectamente, la calidez de coincidir: utopía que convierte todo ese pasado en su caricatura de mal gusto.
Un día, sentada frente al mar de mi vida me decido, a ser siempre feliz, sin ti o contigo.
lunes, 24 de noviembre de 2008
lunes, 17 de noviembre de 2008
Coloquio sentimiento
Hay días como éstos en que el odio tiene deseos propios, mientras que gasto energías tratando de hacerlos callar.
El abandono tiene cola y al salir, la deja siempre de este lado de la puerta. Es de abrirla y echarlo, que se vaya también. Testaruda a veces vuelvo la vista. Necia, quiero recordar.
Ya sé, me lo he dicho muchas veces, el pasado no se arregla con nada y verlo y revivirlo es gastarme las energías que también están en recesión. Hago un esfuerzo por no verte y no acordarme para que esa cola llena de deseos de odio se quede fuera y bien lejos de mí.
En mi corazón siempre habrá huella tuya y eso lo sabés muy bien. Estoy segura que no sabés de los esfuerzos que hago para que el odio se esfume, pero algunos días no lo hago muy bien.
El abandono tiene cola y al salir, la deja siempre de este lado de la puerta. Es de abrirla y echarlo, que se vaya también. Testaruda a veces vuelvo la vista. Necia, quiero recordar.
Ya sé, me lo he dicho muchas veces, el pasado no se arregla con nada y verlo y revivirlo es gastarme las energías que también están en recesión. Hago un esfuerzo por no verte y no acordarme para que esa cola llena de deseos de odio se quede fuera y bien lejos de mí.
En mi corazón siempre habrá huella tuya y eso lo sabés muy bien. Estoy segura que no sabés de los esfuerzos que hago para que el odio se esfume, pero algunos días no lo hago muy bien.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Descalabro
Pasa el tiempo y voy dándote por perdido.
Debe ser tu ausencia, que flaquea.
Debe ser mi paciencia, que exaspera.
Pasa el tiempo y te me vas olvidando.
Nunca fuimos uno, siempre lo quisimos.
¿Qué tanto esperamos?
Pasa el tiempo y yo también me he alejado
Diría que derrocada me has dejado
Una mentira sería y escribir un cuento desde China
En donde lo que quisiéramos podría ser, sin tanto enredo.
Pasa el tiempo y vos y yo nos vamos destiñendo
Pasan los años y esta historia tan dramática
Que siempre fué y nunca es, se va esfumando.
Al final, me pregunto lo de siempre
¿Te perdí,
me perdiste vos a mi
o es que el tiempo nunca estuvo de nuestro lado?
Debe ser tu ausencia, que flaquea.
Debe ser mi paciencia, que exaspera.
Pasa el tiempo y te me vas olvidando.
Nunca fuimos uno, siempre lo quisimos.
¿Qué tanto esperamos?
Pasa el tiempo y yo también me he alejado
Diría que derrocada me has dejado
Una mentira sería y escribir un cuento desde China
En donde lo que quisiéramos podría ser, sin tanto enredo.
Pasa el tiempo y vos y yo nos vamos destiñendo
Pasan los años y esta historia tan dramática
Que siempre fué y nunca es, se va esfumando.
Al final, me pregunto lo de siempre
¿Te perdí,
me perdiste vos a mi
o es que el tiempo nunca estuvo de nuestro lado?
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