miércoles, 14 de julio de 2010

Acerca de vivir y otros cuentos

Un día, se acumula todo lo que no olvido.

Una voz, quedito, pide que suelte todo.
Yo contesto que aunque todo es muy pesado, todo es muy querido.

"Hay que hacer espacio para un todo nuevo" le escucho decir.

Empiezo a soltar. A la mitad, la duda recobra fuerza: "¿y si no hay nada nuevo?" Mis puños aprietan lo que queda.

"Calma" dice.
"No será inmediato, ni repentino, pero vendrá. Será sano, limpio, fresco y liviano. Serán aromas nuevos, paisajes que querrás contemplar durante horas, paz, tranquilidad".

Sueño con esas cosas y las quiero. Voces de sabotaje quieren invadirlas. Le llaman imposible a mi destino, le ponen "utopías" a mis etiquetas. Me asusto un poco pero percibo esa sensación de verdadero bienestar. Algo dentro de mí lo intuye, lo distingue, sabe que el anhelo no es tan descabellado.

"No lo veo pero sé que está allí" digo en voz alta.
Y los monstruos huyen despavoridos. Ellos también saben que está allí.

Au revoir, todo.

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