jueves, 13 de mayo de 2010

Duele más no poder decir que te duele

Lloraba. Había perdido más que cualquier otro allí. Le dolía más, porque amaba más.
Los otros no podían entenderlo. Asociaban sus lágrimas con un melodrama barato mientras ella pedía con furia que le dejaran llorar. No tenía porqué pedir licencia para gritar de desasosiego; el luto te permite desbocar tus emociones, sin tiempo, sin protocolo. La conducta apropiada es llorar, tirarse al suelo, refunfuñar.

- "Hay que atender a la gente" le decía con ira su hermano.

- "Dejáme" balbuceaba con la cara empapada.

Nunca entenderé esa falsa vergüenza de sentir dolor. Tu madre ha muerto, ESTÁ BIEN QUE QUIERAS GRITAR DE DOLOR.

Se me retorció la tripa dentro. Sufrí. No por lo que había en el ataúd sino por quien quedaba afuera. Sufrí cuando no la dejaban darle rienda suelta a su corazón. Nadie allí está hecho de piedra, todos conocemos el duelo, el dolor, la frustración, el desvelo. ¿Porqué esconderlo? ¿Porqué fingir que no existe, que no lo siente? No lo entiendo y preciso jamás consentirlo.

No huyás del dolor. Its there for a reason.

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