viernes, 10 de abril de 2009

Declaring a moratorium on prince charming

..."Cinderella, for example, the premier mythological fairy princess, had to work hard to earn her golden slippers. Disney truncated the original fairy tale, turning those gold slippers into glass. Although the original included magical "birds" that helped Cinderella complete her tasks, there was no fairy godmother who showed up and bestowed riches. In fact, in the original fairy tale, Cinderella had very important psychological tasks to perform: to reconnect with the spirit of her dead mother, discern the value of hard work, sort out good from bad, reorder her universe, and know her personal worth -from within- before she was rewarded with golden slippers. Cinderella had to consciously remove her feet from the wooden shoes of her past in order to purposefully don the golden slippers of her future. The prince was just icing in the cake. He also had to see Cinderella in her degraded state and value her inner beauty and inherent value before he could take her as his rightfull bride..."*

We shouldnt become fools thinking a human being can rescue us from it all. Only God can do that. Prince Charming is only human after all, very limited in his capabilities. Is necessary to have everything in the right order. We should ask perfection only from Him, whom is perfect. To men, mere humans, we should ask for company and loyalty.

Declaratoria de huelga contra el príncipe azul

..."Cenicienta por ejemplo, el cuento de hadas por excelencia, tuvo que trabajar duro para ganar sus zapatillas de oro. Disney frustró el cuento y las cambió por zapatillas de cristal. Aunque el cuento original si contaba de las "aves" mágicas que le ayudan con su vestido, no existió un hada madrina que, de la nada, otorgaba riquezas a Cenicienta. De hecho, en el cuento original, Cenicienta antes que nada, debe completar tareas muy valiosas, de orden psicológico: estar en paz con el espíritu de su madre fallecida, discernir el valor del trabajo arduo, reconocer la diferencia entre el bien y el mal, reordenar su propio universo y entender su valor propio, desde dentro. Todo, antes de ganar sus zapatillas de oro. Cenicienta debía desechar consciente y voluntariamente sus zapatillas de madera que significaban el pasado, para poner sus pies sobre las nuevas zapatillas de oro que anunciaban su futuro. El príncipe era sólo la guinda sobre el pastel. El también debía ver a Cenicienta en su estado "menos bonito" es decir, en su estado degradado y valorar su belleza interior e inherente antes de que pudiera tomarla como su esposa..."*

Supongo que no hay que dejarse engañar. Sólo Dios puede venir a rescatarte. Un príncipe es solamente un humano como tu, con muchas limitaciones. Hace falta ponerlo todo en orden. Pedir perfección sólo al Ser Perfecto y del humano, pedir sólo compañía y lealtad.




* Source / Fuente:
Personal Finance for Single Mothers, de Reynolds y Bexton.

2 comentarios:

LoncheraV dijo...

Genial está esto. Y me gusta mucho el nuevo layout de tu blog :)

Desiree dijo...

Gracias Pao!!!