Ese caminar pausado e inseguro. El peinado exagerado, el color de tu piel. La chiquilla a tu lado, demasiado hip y demasiado fashion. Me afecta demasiado.
Entro en pánico.
Estómago malabarista pelea con mi compostura. Trato de estar a la altura de la situación, me mudo de idea viendo que la situación es muy baja para mi. ¡Qué vergüenza!
Sigo sin entender. Tantos años encima sin comprender el efecto que tenés sobre mi. No es amor, no es odio, no es rencor, no es nostalgia pero no es nada. Es algo que se mueve dentro, escupe y se retuerce.
No sabría explicarlo, quizá este monologo interior ya ha ido demasiado lejos.
Hasta que lo veo en tu cara: te afecta, te retuerce, te pega.
¿Acaso es este tu monólogo y no el mío?
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