miércoles, 23 de enero de 2008

Me desengaño

Uno es tan ñoño que no se atreve a soñar los sueños de Dios. Falta de fe (mendiga mostaza), falta de amor, falta de humildad. No se que será que no nos atrevemos a pensar como Dios. No podemos, lo sé, pero El si puede y puede llevarnos más lejos de lo que nunca soñaste.

Ni los mas locas utopías se comparan con lo que puede hacer Dios. Nos quedamos tan cortos, tan cutos cuando planificamos nuestras vidas, cuando visualizamos el concepto propio.

Decidimos ante esta majestuosidad elegir el lodo debajo de las banquetas. Ni siquiera lodo nuevo sino lodo viejo y usado. ¿Por qué? Ni siquiera es que sea mas fácil: NO. Duele mas, hace mas llaga.

Dejo a un lado todo lo que hago, subo a la azotea, estiro los brazos y clamo al mundo: ¡GLORIA A DIOS! ¡GRANDE, PADRE!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que verdad! Pero aqui estamos pidiendo que nuestros sueños sean SUS sueños! Con brazos abiertos dispuestas a no negarnos a nada de lo que El ya prometio y disfrutar de la bondad de Dios, aqui, en la tierra; no esperando a morir para disfrutarlo en el cielo.

LoncheraV dijo...

Amén. :-)

Porque como los cielos son más altos que la tierra,así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos...En lugar del espino crecerá el ciprés,y en lugar de la ortiga crecerá el mirto; y esto será para gloria del SEÑOR,para señal eterna que nunca será borrada.

Isaias 55:9 y 13

Loli Chapina dijo...

Exacto!!! Y El con su paciencia nos va guiando porque El esta interesado aun mas que nosotros en mostrarnos SUS planes, lo que realmente nos llena, esa vida en PLENITUD, el se deleita en nosotros, es un Padre Perfecto! Y por eso nos pone guias que muchas veces seguimos ignorando, y despues nos preguntamos porque El nos niega eso, cuando somos nosotros quienes nos hacemos los sordos.