Un silencio austero. Reclama el ruido que hace todo este desorden.
Cerrando puertas, soldando candados, partiendo lejos.
Un silencio premeditado. Cuántas veces me he sentado frente al blog con la lengua afilada para gritarlo todo. Los dedos rotundos dan con las teclas. Escribo palabras, frases, alegorías y remordimientos.
A veces quedarse callada es la mejor forma de decirlo todo. A quien no sabe que no le escribo, con mi mente llamo todo el tiempo. Todas las veces que callé no fue por cobardía sino por la convicción de que algo mejor vendrá mas adelante. Es allí entonces, donde hablará la voz.
1 comentario:
Es cierto, que algo mejor viene adelante. Más cercano de lo que crees... pero al tener un recuerdo tan dentro, es dificil creerlo, aunque te lo repitas mil veces.
Es que el corazón nunca hace caso...
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